A treinta años de una frase que hirió la susceptibilidad marplatense

por Jaime Kesller

"Mucha gente en Mar del Plata tiene una excepcional vocación por la mediocridad". El concepto, hiriente por cierto, fue lanzado por el entonces intendente Mario Roberto Russak el 24 de agosto de 1978, y si hoy, a través de una encuesta popular se preguntara a los marplatenses cuál es la frase más significativa escuchada en estos últimos treinta años, seguramente aquella de que "los marpatenses son mediocres", como la sintetizaron los ciudadanos, figuraría quizás primera en el recuerdo.

Russak, que llegó como comisionado de la mano del entonces gobernador bonaerense del Proceso de Reorganización Nacional, Ibérico Saint James, remató el pensamiento afirmando que los marplatense tienen "una vocación al fracaso".
El hecho, trascendente por cierto, mereció una repulsa generalizada, lo que originó posteriormente un amplio debate por canal 8, donde el jefe comunal se enfrentó a los periodistas en un programa de elevado rating y de dudosos vaticinios en cuanto a quién resultó a la postre ganador en la tenida.
Los intempestivos conceptos fueron brindados en el acto de entrega de subsidios a las cooperadoras escolares que se desarrolló en los salones del club General Pueyrredón, ocasión en la que Russak afirmó: "Mar del Plata no es ni será una ciudad de cinco estrellas, aún cuando tenga el apoyo liso y llano de toda la estructura estatal, aún cuando un gobernante intente infundirle ánimos de gestión, aún cuando un equipo de gente intente viabilizar esas metas, porque mucha gente en Mar del Plata tiene una excepcional vocación por la mediocridad".
Una semana después, durante una reunión mantenida con los directivos de las 36 cámaras componentes de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción, que lo invitaron para que ampliara, ratificara o rectificara lo dicho, Russak intentó disculparse, aunque nunca lo hizo explícitamente, por los irritantes conceptos.
Allí con las preguntas escritas y ante la presencia de periodistas --que no pudieron intervenir en la discusión-- y del jefe del GADA 601, coronel Aldo Máspero, el jefe comunal aseguró que tanto en el programa televisivo como en esa ocasión no eludió las respuestas.
Sin embargo, con una elípca alocución volvió a fundamentar los porqué de su pensamiento hacia algunos ciudadanos marplatenses que tildó de mediocres, afirmando que la ciudad no será de cinco estrellas "si no colaboramos todos. Mar del Plata cinco estrellas era mi gran expectativa, pero con ustedes, con la comunidad".
Ante la insistencia de los presentes, indicó: "Si ustedes quieren que los desagravie públicamente en beneficio de la ciudad, no tengo inconvenientes. Estoy dispuesto a hacerlo si esto se toma como una convocatoria. Si la comunidad lo acepta, me retracto".
Finalmente dijo: "No lo condiciono (al conflicto). Si ustedes lo interpretaron como un agravio, les pido me disculpen. Si se tomó como agravio, me disculpo".
Cabe recordar que Russak ocupó posteriormente la jefatura del gobierno municipal luego de haber triunfado democráticamente en los comicios de 1991, tras ocho años de gestión de Angel Roig.
Hoy, a poco más de treinta años, la frase aquella de que "los marplatemses son mediocres", todavía ronda en la mente de muchos coterráneos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

CUANTA RAZON QUE TENIA RUSSAK.... LA VERDAD ES QUE HAY MUCHOS MARPLATENSES QUE TIENEN VOCACION POR LA MEDIOCRIDAD, SINO ESTA CIUDAD HUBIESE AVANZADO MUCHO MAS

Del moderador dijo...

Para esta misma nota, sobre el treinta aniversario de la famosa frase de Russak sobre la "mediocriddad" de los marplatenses, o de algunos marplatenses, se consultó días atrás a empresarios que participaron de ese histórico encuentro en la UCIP, donde Russak aparentemente pidió disculpas --releyendo las crónicas de la época parece en verdad que no las pide-- y a periodistas que participaron de aquel célebre debate con el comisionado de Saint Jean por Canal 8. Hubo respuestas favorables al pedido, pero que luego no se reflejaron en este blog. La renuencia se explicaría por el deseo de no "revolver" la historia de la ciudad en los años de plomo. Más aún cuando ese tiempo es en el presente motivo de varias acciones judiciales. Con todo en este espacio de comunicación se sigue esperando esas participaciones porque pueden aportar, muy posiblemente, en el acercamiento a la verdad.

Anónimo dijo...

La pura verdad siempre ha de doler.